Si acercamos una pieza de metal a un imán, veremos que éste se mueve. ¡No es magia! Se trata de la manifestación de un tipo de energía llamada electromagnética.
La fuerza magnética de un imán puede desviarse con una corriente eléctrica que circule cerca. El resultado de esas fuerzas a veces puede producir movimiento.
¡Sí, la energía electromagnética puede producir movimiento!
Veamos cómo funciona...

¿Qué puedes observar? ¿Por qué te parece que sucede este fenómeno? Podemos ver que el alambre gira continuamente sobre el eje de la pila. La causa de su movimiento es la fuerza que se genera gracias a la energía electromagnética del circuito que armamos. ¡El fenómeno electromagnético funciona como motor!

¡Esta experiencia puede variarse para seguir jugando de otras formas! Hacé un túnel con forma de resorte con un alambre de cobre largo y colocá en el interior la pila junto al imán. En este caso el movimiento lo hace la pila desde un extremo al otro del túnel. ¡Es más, si hacemos un túnel más largo y unimos sus extremos queda un circuito circular en el que la pila se moverá constantemente como un tren!