Llegó nuestro cumpleaños y queremos decorar nuestro festejo con muchos globos de colores, pero ¿cómo lo hacemos? ¿Sabías que existen distintas formas para inflar un globo? Y para cada una de ellas aprovechamos un tipo de energía diferente.
Seguramente alguna vez lo hiciste soplando con la boca, o viste a alguien hacerlo. En ese caso, estamos usando la energía de nuestro cuerpo, llenando el globo con aire que estaba en nuestros pulmones.
Otro método que probablemente conozcas es utilizando un inflador. De esta manera, también utilizamos la energía de nuestro cuerpo, dado que nuestros músculos ayudan al inflador a generar la energía del movimiento y así llenar el globo con aire.
Pero… ¿De qué otra manera podemos inflar el globo? ¿Querés sabes cuál es?
¡Experimentemos!

¡Sí! Esta es otra forma de inflar un globo. Y también se logra gracias a la energía. En este caso, la responsable es la energía química. Cuando volcaste el bicarbonato sobre el aceite, seguramente viste que se formaban unas burbujitas. Esto se debe a que al mezclar ese sólido con ese líquido, se generó como resultado un gas, que es el que formó esas burbujitas. Este proceso es una reacción química, en la que dos sustancias, al mezclarse, se convirtieron en otra. Por eso, vimos cómo se liberaba el gas y viajaba directo hacia arriba, generando que se infle nuestro globo. Entonces, ya descubrimos tres maneras distintas de inflar un globo utilizando diversas fuentes de energía en cada caso: 1. La energía de nuestro cuerpo (la que nos otorgan los alimentos). 2. La energía mecánica que provee el movimiento de las partes de un inflador (que, a su vez, generamos a partir del movimiento de nuestro cuerpo). 3. La energía liberada en una reacción química, en la cual se produce un gas que es el que se expande y hace la fuerza necesaria. ¡Seguí investigando y convertite en un experto en energía!